Why I Voted No
This is Congresswoman Nellie Pou writing to update you about why I voted against the bad government funding bill that came before the House this week.
I am outraged that despite Republicans holding the House, the Senate, and the White House together, our nation has just endured our longest federal government shutdown in American history. The 43-day shutdown has led to travel nightmares, flight cancellations, millions of federal employees working without pay, and other major problems.
So while I am pleased that the government is finally reopening, I am not happy with the fine print of the deal as it will hike costs, especially health care costs.
As a result of the deal just passed by Congress, residents of our state who purchase their insurance through the state’s exchange (and the Affordable Care Act) will see their premiums rise an average of 175 percent next year, or an extra $2,780 a year. All told, estimates by the state suggest approximately 60,000 New Jerseyans will outright lose federal assistance for their health care.
These enormous increases are a direct result of the expiration of enhanced federal health insurance subsidies. Tragically, the government funding bill just enacted by Congress does nothing to save these health subsidies. At a time when Americans are struggling to pay record prices across the board, Congress decided to raise costs even more. This is unacceptable.
Last week, New Jersey voters sent a resounding message that they are fed up with high costs and the failing economy. Lowering high costs is the top priority of tens of millions of Americans and Congress should listen to them. I hear you.
I came to Congress to lower high prices. That remains my top priority. The prices associated with daily life are too high. Letting health care costs explode would squeeze Americans to a breaking point. Which is why I voted no without reservation.
Le escribo para explicarle por qué voté en contra del proyecto de ley de financiamiento gubernamental defectuoso que se presentó esta semana ante la Cámara de Representantes.
Me indigna que, a pesar de que los republicanos controlan la Cámara, el Senado y la Casa Blanca, nuestro país haya soportado el cierre del gobierno federal más largo en la historia de Estados Unidos. El cierre de 43 días provocó pesadillas de viaje, cancelaciones de vuelos, millones de empleados federales trabajando sin sueldo y otros problemas graves.
Si bien me alegra que el gobierno finalmente esté reabriendo, no puedo apoyar los términos del acuerdo, ya que aumentará los costos, especialmente los costos de atención médica.
Como resultado del acuerdo recién aprobado por el Congreso, los residentes de nuestro estado que compran su seguro a través del mercado estatal (y de la Ley de Cuidado de Salud Asequible) verán aumentar sus primas en un promedio del 175 por ciento el próximo año, lo que equivale a $2,780 adicionales por año. En total, estimaciones estatales indican que aproximadamente 60,000 habitantes de Nueva Jersey perderán por completo la asistencia federal para su atención médica.
Estos aumentos descomunales son consecuencia directa de la expiración de los subsidios federales mejorados para seguros de salud. Trágicamente, el proyecto de ley de financiamiento del gobierno que acaba de ser promulgado no hace nada para preservar estos subsidios. En un momento en que los estadounidenses luchan por afrontar precios récord en todos los ámbitos, el Congreso decidió aumentar aún más los costos. Esto es inaceptable.
La semana pasada, los votantes de Nueva Jersey enviaron un mensaje contundente: están hartos de los altos costos y de una economía que no funciona para ellos. Reducir los altos costos es la principal prioridad de decenas de millones de estadounidenses, y el Congreso debería escuchar. Yo sí le escucho.
Llegué al Congreso para reducir los altos precios, y esa sigue siendo mi máxima prioridad. Los costos de la vida diaria son demasiado elevados. Permitir que los costos de la atención médica se disparen llevaría a muchas familias al límite. Por eso voté no, sin reservas.