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Marking MLK Day

January 15, 2026
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Today, we honor the life and legacy of Dr. Martin Luther King Jr., a leader who still reminds our nation that progress is not automatic, and that justice requires persistence, compassion, and dignity for every person.

Dr. King taught us that progress does not happen by accident. It happens because ordinary people choose to do the right thing, again and again, even when it is hard, even when it is thankless, even when the results are not immediate. His work challenged America to live up to its highest ideals, and his message remains just as urgent today.

Here in our community, we see Dr. King’s legacy carried forward every day: by students who lead with kindness, by neighbors who look out for one another, by organizations that serve those in need, and by those who step up to make a positive difference. These everyday acts of generosity are how lasting change takes root.

In a famous sermon he delivered just weeks before his assassination, Dr. King defined greatness with incredible wisdom. He said, “Everybody can be great, because everybody can serve.”

That simple truth is at the heart of this day. Greatness is not measured by fame or position. It is measured by how we care for one another and how we lift each other up.

On this Martin Luther King Day, I encourage all of us to reflect on how we can continue that work: in our schools, our workplaces, and our neighborhoods. By choosing patience over anger, charity over indifference, and dignity over division, we honor Dr. King not just with our words, but with our actions.

May we recommit ourselves to building a stronger, more just community – together.


Hoy honramos la vida y el legado del Dr. Martin Luther King Jr., un líder que sigue recordándonos que el progreso no es automático y que la justicia requiere perseverancia, compasión y dignidad para todas las personas.

El Dr. King nos enseñó que el progreso no ocurre por accidente. Ocurre porque personas comunes deciden hacer lo correcto una y otra vez, incluso cuando es difícil, incluso cuando no hay reconocimiento y aun cuando los resultados no son inmediatos. Su labor desafió a Estados Unidos a estar a la altura de sus ideales más elevados, y su mensaje sigue siendo tan urgente hoy como lo fue entonces.

Aquí, en nuestra comunidad, vemos el legado del Dr. King reflejado todos los días: en estudiantes que lideran con bondad, en vecinos que se cuidan unos a otros, en organizaciones que sirven a quienes más lo necesitan y en quienes dan un paso al frente para marcar una diferencia positiva. Estos actos cotidianos de generosidad son la base del cambio duradero.

En un famoso sermón pronunciado apenas semanas antes de su asesinato, el Dr. King definió la grandeza con una sabiduría extraordinaria. Dijo: “Todos pueden ser grandes, porque todos pueden servir”.

Esa verdad sencilla está en el corazón de este día. La grandeza no se mide por la fama ni por el cargo. Se mide por cómo cuidamos a los demás y cómo nos apoyamos mutuamente.

En este Día de Martin Luther King, los invito a reflexionar sobre cómo podemos continuar esa labor: en nuestras escuelas, lugares de trabajo y vecindarios. Al elegir la paciencia sobre la ira, la solidaridad sobre la indiferencia y la dignidad sobre la división, honramos al Dr. King no solo con palabras, sino con acciones.

Renovemos nuestro compromiso de construir juntos una comunidad más fuerte y más justa.