Roe v. Wade: Four Years Later
This is Congresswoman Nellie Pou writing to you about an important anniversary.
This week marks four years since the U.S. Supreme Court overturned Roe v. Wade, ending nearly five decades of nationwide legal protection for a woman’s ability to make her own personal health care decisions.
Over these last four years, the consequences have become painfully clear. As we long feared would happen, across much of the country, states have enacted sweeping restrictions on reproductive health care.
Women have traveled hundreds of miles to receive care that was once available close to home. In some cases, doctors have delayed treatment for serious pregnancy complications out of fear of violating state laws. And now, some states are even exploring ways to investigate or prosecute women who seek health care across state lines.
This anniversary is about more than one medical procedure. It is about whether women have the freedom to make personal health care decisions in consultation with their families and their doctors, rather than partisan politicians. Those decisions are personal, complicated, and often made under difficult circumstances. I do not believe they belong in the hands of the government.
Here in New Jersey, we continue to protect access to reproductive health care, and I remain committed to preserving those protections in Washington. Because rights should not depend on an American’s ZIP code. Women in every state deserve the same dignity and freedom to make their own medical decisions and control their own bodies.
In Congress, I have continued to support legislation to bring back the protections that existed for decades under Roe v. Wade. I will keep working to ensure that women and not politicians remain at the center of your deeply personal decisions.
Four years later, this issue remains as important as ever. I will continue standing up for women’s freedom. As long as I am your Congresswoman, I will push to restore Roe.
La congresista Nellie Pou le escribe para hablarle sobre un importante aniversario.
Esta semana se cumplen cuatro años desde que la Corte Suprema de los Estados Unidos revocó Roe v. Wade, poniendo fin a casi cinco décadas de protección legal a nivel nacional para que las mujeres pudieran tomar sus propias decisiones sobre su atención de salud reproductiva.
En estos cuatro años, las consecuencias han quedado dolorosamente claras. Tal como muchos temíamos, numerosos estados han aprobado amplias restricciones al acceso a la atención de salud reproductiva.
Muchas mujeres han tenido que viajar cientos de millas para recibir servicios médicos que antes estaban disponibles cerca de sus hogares. En algunos casos, médicos han retrasado tratamientos para complicaciones graves del embarazo por temor a infringir las leyes estatales. Y ahora, algunos estados incluso están considerando investigar o procesar a mujeres que buscan atención médica en otros estados.
Este aniversario representa mucho más que un solo procedimiento médico. Se trata de si las mujeres tienen la libertad de tomar decisiones personales sobre su atención médica en consulta con sus familias y sus médicos, o si esas decisiones quedarán en manos de políticos partidistas. Son decisiones profundamente personales, complejas y, con frecuencia, tomadas en circunstancias difíciles. No creo que deban ser el gobierno quien las tome.
Aquí en Nueva Jersey, seguimos protegiendo el acceso a la atención de salud reproductiva, y mantengo mi compromiso de defender esas protecciones en Washington. Porque los derechos no deberían depender del código postal de una persona. Las mujeres de todos los estados merecen la misma dignidad y la misma libertad para tomar sus propias decisiones médicas y ejercer autonomía sobre sus cuerpos.
En el Congreso, he seguido apoyando legislación para restablecer las protecciones que existieron durante décadas bajo Roe v. Wade. Seguiré trabajando para garantizar que sean las mujeres, y no los políticos, quienes permanezcan en el centro de estas decisiones profundamente personales.
Cuatro años después, este tema sigue siendo tan importante como siempre. Continuaré defendiendo la libertad de las mujeres. Mientras tenga el honor de ser su congresista, seguiré luchando para restaurar las protecciones de Roe v. Wade.